De esos nombres saldrá el nuevo presidente norteamericano. En esta nota recorremos algunas joyas de la comunicación en esta campaña electoral.

En las próximas horas, Estados Unidos tendrá nuevo presidente. Donald Trump o Joe Biden, he ahí la cuestión. Con la decisión final de cada norteamericano que elija ir a sufragar, se termina una campaña electoral que no estuvo exenta de beligerancia, polémicas y chicanas. Pero que sobre todo reafirma nuevamente algunas tendencias: la relatividad del apoyo mediático, el poder de las redes sociales, las campañas cada vez más ocurrentes y efímeras, entre otras.

Los invito a recorrer algunas joyitas o curiosidades de la comunicación electoral en este proceso.

Apoyos de los medios de comunicación

En Argentina no hay que escarbar mucho ni hacer análisis sesudos para determinar el apoyo de un medio de comunicación a un candidato u otro. En Estados Unidos es más común que un diario editorialice en favor de un candidato. Por caso, en 1860, el New York Times se jugó la ropa con Abraham Lincoln como ahora lo hace con Joe Biden.

Lo más curioso en esta instancia electoral que decidirá si Trump continúa en la Casa Blanca o es eyectado, es la postura de diarios y revistas científica. Hay publicaciones, como la Scientific American, que por primera vez en sus 175 años declara su simpatía por un candidato. Esta revista tomó esa decisión debido a que, según ellos, Trump rechaza la evidencia y la ciencia. Pero no solo las revistas científicas se animan recién ahora a sentar sus posturas. Por ejemplo, Usa Today nunca en sus 38 años de trayectoria se había manifestado abiertamente a favor de un candidato. Su editorial de unos días atrás fue clarísimo y llevó por título: “Elegí a Joe Biden, rechaza a Donald Trump”.

Sin embargo, esta tendencia de los medios de comunicación a desacreditar a Trump no es algo que sea nuevo para el presidente. Porque si bien ha recibido apoyos de medios como Whasington Examiner o The New York Post, no sería nuevo nadar contra las corrientes de tinta editorial. En la elección que lo llevó a la Casa Blanca, el mapa de medios también le había resultado adverso. Por esa época, Trump ya se apoyaba en su herramienta de comunicación más poderosa y que mejor le sienta: Twitter.

El Twitter de Donald

No es nuevo que Trump se sienta cómodo, comodísimo, en la red social del pajarito. Twitteando en mayúsculas y con mensajes sencillos y breves, se hizo popular en este canal de comunicación. De hecho, en 2018 se convirtió en el usuario con más seguidores en el mundo. En su momento, destronó al Papa Francisco al obtener una comunidad de seguidores que superaba los 52 millones de usuarios. Años más tarde, y en busca de su reelección, el público cautivo de Trump supera los 87 millones en Twitter.

Pero en esta oportunidad, Donald Trump contará no solo con una cuenta propagandística, la suya, obvio. Sino que también contará con la cuenta @POTUS. ¿De qué se trata? Es la cuenta oficial del presidente de los Estados Unidos. De hecho, el usuario se compone por las iniciales en inglés de President of the United States. Trump es el segundo en usar esta cuenta ya que Barack Obama fue quien la inauguró. Sin embargo, el uso que le da Trump a esta cuenta es pobre y solo se dedica a retwittear la comunicación que se produce en su propio perfil.

@DonaldTrump es el perfil personal del presidente estadounidense y su atril de comunicación predilecto. En esta campaña electoral no faltaron los tweets que concitaron la atención no solo del micromundo que es Twitter.

En las últimas horas, podemos ver como retomó la vieja consigna que lo llevó a la presidencia tras ganarle la pulseada a Clinton:

Otro tweet interesante fue el que lanzó tras el segundo debate. Trump mencionó a las tendencias de búsquedas en Google y cómo reflejaban los ánimos tras aquel evento. Si querés explorar sobre trendings, entra a esta nota. Si no, mira lo que twitteó Trump:

También fue luego de un debate que Donald Trump no se privó de utilizar el apodo con el que llama habitualmente a Joe Biden: el somnoliento.

 

La mosca de Pence

Un hecho cómico tuvo lugar en el debate que protagonizar los candidatos a vicepresidentes. Por un lado, el actual vicepresidente y otra vez compañero de fórmula de Trump: Mike Pence. Por el otro, la demócrata que acompaña a Joe Biden: Kamala Harris.
Mientras el debate transcurría y Donald Trump desde su aislamiento por coronavirus, una mosca se posó con insistencia en la cabellera blanca de Pence. Lo pueden ver aquí:

Pero lo que resultó interesante es ver cómo los demócratas se lanzaron a una campaña de comunicación para capitalizar ese evento. Por supuesto que no faltaron los memes en torno a la mosca atrevida tal como se puede ver en esta nota del diario La Capital. Pero jugando con el vuelo de la mosca, Joe Biden aprovechó esa metáfora para pedir contribuciones económicas a sus simpatizantes para que de esa forma ayuden a que su propia campaña tome vuelo. “El exvicepresidente Joe Biden, se sumó a la ola, al publicar una imagen suya con un matamoscas en la mano. “Contribuye con $5 para ayudar a que esta campaña vuele”, escribió el demócrata, cuyo equipo aprovechó el momento para publicar un tuit con la imagen de un matamoscas y la leyenda: Ahuyenta moscas y mentiras”, escribió el sitio La Información.

El poder de silenciarlo

Ese es el lema de uno de los más poderosos spots publicitarios que lanzó durante la campaña Joe Biden. Si bien dicha comunicación centra su mensaje en su rival electoral, se podría decir que hace un paralelo con el judo. Esta disciplina deportiva postula la importancia de utilizar la fuerza del adversario para volverla en su contra. Es un poco ese el fuerte de la comunicación del mensaje con el cual Biden invita a silenciar a Trump. ¿Y cómo hacerlo? Simple. Votando por el demócrata.

El vídeo que acompaña el mensaje es poderoso. Un círculo, que hace de boca, se mueve al compás de las frases que pronuncia Trump. Mientras sus palabras son hirientes, polémicas o carentes de sentidos, un lápiz va rellenando el círculo hasta silenciar esa boca. La pantalla luego se va ampliando y el lápiz termina rellenando el casillero donde se vota por Biden. Va el vídeo:

En resumen

La campaña electoral norteamericana yacerá dentro de unas horas. Gane quien gane, será un ejemplo muy radical de dos estilos marcadamente diferentes. En tiempos de la posverdad, analizar procesos electorales desde la comunicación requiere una complejidad cada vez mayor. Será tarea de otro estudio. Aquí intentamos repasar algunas joyas de la campaña electoral que nos permiten estudiar tendencias de la comunicación política y el marketing digital.